¿Qué parte de la espera depende del DNS?
Antes de una conexión nueva suele hacer falta obtener la dirección de un nombre. Un resolvedor fiable y ágil puede reducir esa espera inicial. Después vienen la conexión, el procesamiento del servidor y la transferencia. Que una página empiece antes no demuestra mayor capacidad de descarga.
¿Por qué a veces no cambia nada?
Navegador, sistema y resolvedor guardan respuestas en caché; las conexiones abiertas pueden seguir con la dirección anterior. El efecto no siempre es inmediato. En una CDN, otra respuesta puede seleccionar otro servidor de contenido y afectar indirectamente al rendimiento. Importan el destino y la ruta real, no solo la fama del DNS.
¿Bajará el ping del juego?
Una vez conectado, influyen sobre todo la ubicación del servidor, la congestión y el enrutamiento. Cambiar DNS normalmente no altera la ruta de esa conexión ni aumenta la capacidad contratada. Una resolución posterior puede elegir otro servidor, sin garantizar menos ping. Vídeo y descargas también dependen del servidor y del trayecto.
¿Qué conviene comparar?
Separe los fallos de resolución, la lentitud inicial y el retraso continuo tras conectar. Valore disponibilidad local, estabilidad, filtrado y privacidad. El ping al DNS no mide una consulta real de nombres. Ningún servicio es el más rápido para todos los países y operadores; uno que funciona bien no necesita cambiarse por una recomendación popular.