Un teléfono puede usar redes diferentes
Con el Wi-Fi de casa, el tráfico suele pasar por el router y el proveedor de banda ancha. Al utilizar datos móviles entra en la red del operador móvil. Como cambian el recorrido y quien asigna las direcciones, los servicios de Internet pueden observar otra IP. Eso describe la conexión, no una identidad personal nueva ni necesariamente un cambio de dispositivo.
La dirección local no siempre es la salida pública
El teléfono puede recibir una IPv4 privada en el Wi-Fi, mientras el router traduce las conexiones de varios equipos a una dirección pública. Un operador móvil también puede compartir IPv4 públicas entre abonados. Por eso, una dirección en los ajustes del teléfono no tiene por qué ser la que ve un servicio remoto. La dirección de salida tampoco permite contar cuántas personas la comparten.
Por qué algunas veces parece no cambiar
Dos accesos pueden terminar pasando por el mismo intermediario, como un proxy o una VPN. Una aplicación puede conservar una conexión existente mientras aparece otra ruta. Las políticas del dispositivo también influyen en la selección del acceso. El icono de Wi-Fi o de datos no demuestra que todas las conexiones ya hayan cambiado. Conviene observar el resultado después de activar el acceso deseado y establecer una conexión nueva.
Dirección y ubicación son datos distintos
La salida de una red móvil puede estar en otra ciudad. Cambiar de operador o de versión IP también puede alterar los datos de localización asociados a la dirección. La ubicación basada en IP no equivale a la posición del teléfono. Una IP nueva no prueba un desplazamiento y una IP estable no demuestra que el dispositivo siga en el mismo lugar. Interpreta el resultado junto con el tipo de conexión y protocolo.
Equipos conectados al punto de acceso del móvil
Un portátil que comparte datos del móvil suele compartir su salida IPv4 mediante NAT. IPv6, proxies o políticas de rutas pueden producir otras direcciones. Una IP pública igual no demuestra que sea el mismo equipo; una distinta tampoco prueba por sí sola que se usen puntos de acceso diferentes.